Las pilas cuando ya no se ponen

Las pilas de botón son las mas contaminantes. Una sola de ese tipo puede llegar a contaminar el agua que consumen 30 personas.

Cristina Algarra

Parecen inofensivas. Pueden comprarse en cualquier lugar y hasta los niños saben usarlas, pero las baterías con las que funcionan radios, calculadoras, relojes o juguetes eléctricos son consideradas sustancias peligrosas.

Pese a ello, nadie se hace responsable de su recolección y deposición final, y una vez gastadas son arrojadas a la basura como cualquier otro tipo de desecho. En el peor de los casos acaban en botadores a cielo abierto o cunetas, pudiendo contaminar ríos y suelos.

Las baterías pueden estar compuestas de carbón, zinc y mercurio, cadmio o dióxido de manganeso. Según estudios hechos en otros países, son las causantes del 93% del mercurio en la basura doméstica, del 47% del zinc, del 48% del cadmio, del 22% del níquel, etc. En El Salvador es imposible dar datos, pues ni siquiera se han realizado estudios al respecto.

Todos estos elementos son muy tóxicos y pueden dañar gravemente la salud y el medio ambiente. Según datos de investigaciones de Greenpeace y del laboratorio de Obras Sanitarias de Mar del Plata, en Argentina, una pila tipo botón (de reloj), llega a contaminar hasta 600,000 litros de agua, es decir, el consumo promedio de toda la vida de 30 personas.

Un análisis que hizo la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) sobre el agua del río Lempa demostró que había mercurio en proporciones más allá de lo permitido por la Organización Mundial de la Salud “y uno de los orígenes, no me cabe la menor duda, son las pilas”, señaló Mauricio Sermeño Palacio, coordinador Ejecutivo de la Unidad Ecológica Salvadoreña (Unes).

Los componentes de las pilas son sustancias insolubles en el agua y el organismo es incapaz de digerirlas. Lo mismo le sucede a las plantas y animales que comemos. Estos tóxicos permanecen en ellos hasta que los consumen las personas.

Sin que se den cuenta, se van ingiriendo a través del agua y los alimentos pequeñas partículas de estos contaminantes que se van almacenando en el cuerpo. A la larga pueden producir intoxicaciones severas y grandes daños para la salud.

Por lo general, no se aprecian los daños, “la contaminación no se da de momento, sino por tiempo prolongado, es decir, las personas se contaminan y a los años aparecen los daños”, explicó Marco Aurelio Mixco, jefe de laboratorio de toxicología del Instituto de Medicina Legal.

Además, en ocasiones pueden confundirse con otras enfermedades y no tratarse correctamente. Mixco asegura que los síntomas por este tipo de venenos son similares a los de una mala nutrición. Se aprecia un lento aprendizaje y un bajo crecimiento, “cualquiera puede decir que es desnutrición, pero probablemente es contaminación con un metal”.

Pero los peligros pueden ser mayores. “Estos metales van arruinando las células, transformándolas. Pueden provocar incluso cáncer e insuficiencia renal”, afirmó Sermeño.

La doctora Alfonsina Chicas, experta en toxicología, explicó que los metales pesados de las baterías pueden causar daños a nivel renal y neurológico.

Además, estas sustancias son corrosivas, y cuando una batería se rompe, el contacto directo con sus componentes puede causar desde irritación en la piel hasta quemaduras graves, afirmó la doctora.

La ingesta accidental de una batería puede producir úlceras y serios daños en el intestino.

Por lo general, las baterías son estables, pero cuando son arrojadas con el resto de la basura acaban en basureros o rellenos sanitarios. Allí sufren la corrosión de sus carcazas y sus componentes, al entrar en contacto con otras sustancias provocan reacciones químicas que liberan los tóxicos. Éstos pueden incluso destruir las paredes de los rellenos sanitarios y llegar a los suelos y mantos acuíferos, contaminando el medio ambiente. Por ello necesitan un tratamiento especial.

La incineración tampoco es una solución. Cuando estos desechos son quemados, los tóxicos se expanden por el aire, generando sustancias 10 mil veces más potentes que cualquier otro contaminante, según afirmó Sermeño. Esto sucede de forma espontánea cuando se tiran en botaderos a cielo abierto.

No hay datos sobre la cantidad de este tipo de baterías que se consumen en el país. En Argentina se estima que hay un consumo de 10 baterías por persona al año y en México se reducen a 6.

En busca de responsables

Todos los expertos consultados coinciden en que estos materiales deberían tener un tratamiento o confinamiento especial para evitar que causen daños a la salud de las personas y al medio ambiente.

“Son desechos peligrosos y deberían tratarse de otra manera, con alguna reglamentación, pero hasta ahora no hay nada”, afirmó Sermeño.

Incluso la divulgación del peligro que suponen para las personas es escaso. “Por esa razón los niños juegan y se meten la baterías en la boca, y eso es desastroso, les puede arruinar toda la vida”, señaló Sermeño.

Algunas marcas ni siquiera señalan la composición de sus productos. Tampoco avisan de su peligrosidad en los embalajes o los avisos no están en español, a pesar de que la Ley de Protección al Consumidor obliga a los proveedores a incluir esta información en el etiquetado de los productos.

Según el reglamento del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Marn), muchas de las sustancias que las pilas liberan son consideradas residuos tóxicos y tienen que ser tratadas para que no afecten al medio.

Sin embargo, desde la propia institución se reconoce que no hay ningún método de recolección, tratamiento o reciclaje de estas baterías en el país.

Las organizaciones ambientalistas consideran que, ya que son las empresas las que obtienen una ganancia con este tipo de productos, deberían ser ellas las responsables de su recolección y gestión una vez finalizada su vida útil.

Pero las empresas tampoco se hacen responsables de los productos una vez son vendidos. Cuando se les consulta como consumidor dónde se pueden botar sus productos remiten a los clientes a unidades de sanidad ambiental de su localidad.

Nadie parece hacerse responsable de un producto que resulta dañino para la salud. Lilian Mejía, representante de la organización Procomes, que se dedica al procesamiento de otros productos como papel, llantas o DVD, asegura que no hay tratamiento adecuado en el país.

Según Mejía, para poder reciclar estas baterías es necesario tener una planta adecuada o bien exportarlas a otros países donde sí las pueden procesar. Pero lo primero es muy caro, y para lo segundo se requieren muchos permisos. Aunque en alguna ocasión desde su organización se han interesado en este tema, dice Mejía que “el Ministerio está pidiendo un montón de requisitos”.

Sin embargo, considera que el primer paso para tener una buena política de recolección de estos desechos sería hacer un estudio del consumo y las repercusiones que tiene en el país, además de aprender de las experiencias de otros lugares.

Pero este no es un caso aislado de El Salvador. En la mayor parte de América Latina, por el momento, no existen centros de tratamiento para el reciclaje de estos productos.

En algunos países latinoamericanos se ha optado por exportarlas a Canadá o Europa, donde sí existe la tecnología necesaria para un correcto tratamientos de estos productos.

Anuncios

Acerca de elsalvador.com

www.elsalvador.com El Diario de Hoy
Esta entrada fue publicada en Contaminación, El Salvador, Medio Ambiente, Política Ambiental, Problemática ambiental y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Las pilas cuando ya no se ponen

  1. Roxana dijo:

    Es muy interesante esta información, a mi ver por lo menos acá en El Salvador existe un Ministerio del Medio Ambiente, y ellos deberían de tomar cartas en el asunto, aplicar las medidas necesarias; así como se recolecta aluminio, plástico, papel para reciclar, pues ellos deberían de interesarse en recolectar estas baterias y enviarlas adonde fuera necesario, todo en pro del Medio Ambiente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s